Andando solo

La noche pesa sobre mis cansados hombros. Mis pies, aun cansados por el día que acaba de morir, me siguen trayendo donde yo deseo. Las olas rompen a los lejos y se confunden con la noche, agujereada solo por las estrellas. Estoy solo. Un amigo me acompaña en mi paseo nocturno, pero estoy completamente solo. En otras ocasiones de mi vida hubiera deseado dormir al sentir esta sensación, volver al vientre de mi madre, donde todo era calor y protección… pero hoy no.

Siento cierto placer al sentir el gélido toque del viento, que cruza el paseo como único transeúnte aparte de mi camarada y yo. Es bastante curioso, ese sentimiento de lucha que te invade cuando las cosas que se supone que te tendrían que reconfortar, se vuelven contra ti. Somos unos seres orgullosos, sin duda. Seria normal yacer herido, como si de la más profunda herida se tratase, pero nuestro cerebro algunas maravillosas veces exige resistirse.

Y así, agradezco alguna gota de lluvia aislada, precedente de tormenta, que cae sobre mi cabeza mientras vuelvo a mi cálido hogar. Mientras siento el eco de mis pasos entre edificios dormidos y exhalo un hilo de humo por mi nariz. Como un soldado que se enorgullece de sus cicatrices, como un niño que se cree un gran héroe, como un felino que levanta la cabeza ante cualquiera… Como un chico solitario, sin más.

Advertisement

Acerca de Xan

Antes de que los recuerdos se me escapen cómo el agua se escurre entre los dedos, los esculpo aquí, donde quedarán para recordar el chaval que un da fui... Ver todas las entradas de Xan

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.