El amarguras.

Como solo puede pasar con la misma intensidad al cagar, o al fumar un cigarrillo bajo un cielo estrellado de verano, la ocurrencia escritora me ha venido en la ducha.

En el medio de un bote de gel lucia algo así como una medalla -autoimpuesta, por supuesto- donde había escrito en letras doradas: “Lujo asequible”. ¿Como que lujo asequible? ¿En que mente de mandril sifilítico puede caber la idea que ha alguien le interese un “Lujo asequible”? Aristócratas de lo mediocre; al parecer eso creen que somos ahora. Bueno que somos no, porque evidentemente yo me excluyo, a pesar de la petulancia que pueda desprender al lector, yo estoy bastante fuera del radio de acción que el mandril sifilítico pretendía alcanzar.

A quien pretendía alcanzar, solo Dios y el mandril lo saben ciertamente, pero no es difícil hacerse una idea. Este gran grupo de gente, tan machacado, tan herido, tan deshecho, que ha ido viniendo a menos en estos días que transcurren. Os hablo de los típicos imbéciles, esa gente horrible que se cree todo lo que sale por la tele, y te mira raro cuando hablas de algo que requiera un mínimo de razonamiento para entenderlo -no demasiado tampoco, que aquí un servidor no es ninguna lumbrera, pero un poco sí-. Y al pensar en esa gente, he tenido un irremediable sentimiento de nostalgia.

Yo, que ya soy muy nostálgico por naturaleza, soy vulnerable a estos dramáticos y absurdos hechos. Seguramente mi nostalgia se deba, puestos a especular, a que algún antepasado dejara en su esperma o ovulo, una infinita cantidad de tristeza. Yo, pobre de mi, en vez de heredar unos ojos azules, o un hoyuelo en la barbilla, herede esta sensibilidad mía tan peculiar y que pasa rápidamente del odio a la compasión. Y al ver este “Lujo asequible” delante de mi, casi como un objeto dotado de vida que espera mi asombro, que espera a que grite “Oh Dios míiiiio, es asequiiiible, pero también un lujo!”, me derrumbo.

Mi antepasado el amarguras sale a flote en mi cerebro, y se mira en mi reflejo del espejo, meditabundo. Deseando ser más listo, para no haber sido engañado tantas veces, como los compradores de ese gel. Deseando haber sabido apreciar las cosas realmente importantes, si es que siquiera había algo que lo fuera, en vez de estar ocupado pensado en comprar gel y otros lujos asequibles. Deseando haberse mirado alguna vez al espejo y haberse visto a él mismo, y no a los lujos asequibles que había a su alrededor, ni a los millones de botes de gel de lujo que guardaba en su casa. Deseó, seguramente minutos o segundos antes de la inseminación de algún otro antepasado mio (más cercano), haber cambiado su pasado.

Y por muchas veces que intente hacerle entender que no hay razón para el drama, el amarguras nunca aprende, y no puede evitar derramar un poco de tristeza por la mediocridad ajena. Y así seguirá, hasta que las inclemencias del destino corten su linea sucesoria, y ya no haya más cuerpos reservados para su nostalgia, noble y estúpida. Y entonces, un hecho triste acabara con uno muy triste, como el fuego combate al fuego, y el universo será un sitio un poco más feliz.


Esbozo de su factura:

Buenas tardes Sr. Z,

Por la presente se le informa de que ha sido admitido en nuestra compañía  Ha de constar que en su contratación han sido fundamentales las recomendaciones del Sr. X y sobretodo de la Sra. Y, los cuales han asumido toda la responsabilidad de su productividad dentro de la empresa.

Lamentablemente, se le informa de que tendrá que efectuar una serie de pagos para poder formar parte de esta gran organización. He aquí todos ellos:

-Se le dotara de una educación básica para que usted pueda adaptarse perfectamente a nuestras exigencias. Esto también incluye su seguro de protección (a cargo del Sr. X y la Sra. Y) para los primeros años que usted pase entre nuestro equipo.

A PAGAR: 1/6 DE TIEMPO.

-Seguidamente será usted instruido en una educación más especifica, teniendo un amplio abanico de opciones para elegir. Una de las opciones citadas puede ser la renuncia a esta instrucción  por la cual se suprimiría el pago de esta tasa.

A PAGAR: 1/6 DE TIEMPO.

-Simultáneamente a las anteriores usted tendrá la opción de solicitar nuestro, también amplio, abanico de relaciones humanas, ya sean amorosas, amistosas u hostiles. Se avisa al interesado que extreme las precauciones con las relaciones amorosas que guste elegir, según las estadísticas recogidas por nuestra central de datos, la ausencia de relaciones amorosas le conduciría a la amargura y la apatía  y la mala elección de estas será penada con intenso sufrimiento. Queda totalmente a la elección del interesado.

A PAGAR: 1/6 DE TIEMPO + IMPUESTOS INDIRECTOS DE FRUSTRACIÓN

-Seguidamente a su adoctrinamiento, y dependiendo de el, se le ofrece al interesado un gran abanico de posibilidades laborales donde éste prostituirá su fuerza de trabajo a cambio de capacidad para sustentar sus necesidades, ya sean básicas o creadas por esta misma compañía.

A PAGAR: 2/6 DE TIEMPO.

-Finalmente, si la labor que ha venido realizado con la empresa a sido considerada valiosa por el equipo directivo, se le proporcionara esta serie de ventajas: Su cuerpo sufrirá una fortuita y rápida marchitación, se le proporcionará un aislamiento y marginación social en función a el nivel de jerarquía que ocupara dentro de la empresa, y si se presentara la oportunidad, también se le recompensará con una soledad absoluta.

A PAGAR: 1/6 DE TIEMPO.

TOTAL A PAGAR: SU VIDA.

Ha de hacerse saber al solicitante que el contrato ya ha sido firmado por sus responsables, el Sr. X y la Sra. Z. También se hace saber que cualquiera de estas clausulas es inapelable, al igual que la opción de dimitir. Si en cualquier caso al interesado se le ocurriera protestar  se le proporcionaría de una marginación y presión sistemáticas, a fin de que cesara en sus peticiones.

De parte de todo el equipo directivo y de mi mismo, el Presidente, le deseamos una feliz estancia en nuestro equipo de trabajo.

En realidad es el ultimo párrafo es simple ironía  Váyase usted a tomar por el puto culo. En el caso de que no lo haga, intentaremos ser nosotros mismos los actores de la penetración anal no deseada.

Pase usted muy buenas tardes, el Presidente;

DIOS.


Una pequeña estrella en tu noche

De repente soy pequeño. Diminuto. Avanzo entre las sabanas, donde cada pliegue es una colina para mi. Llego a tus pies, suaves y pequeños, que altos se ven desde abajo. Los escalo como puedo y una vez arriba bajo por ellos deslizándome hasta tus finos tobillos. Sigo como si de un funambulista se tratara hasta tu rodilla, jugandome caer al vacío. Cuando llego a tus rodillas ya puedo ver, en el horizonte, la silueta de tu vagina. Parece mágica desde aquí. Cojo el bote mas cercano y me echo a navegar por tus caderas, sintiendo cada curva, y llegando hasta tu cintura, tan pequeña y bonita.

Camino por tu vientre, terso y plano, casi como si caminara por el mismo cielo. La superficie se mueve, guiada por tu placida respiración de dormida. Llego a tus enormes pechos. Perfectos, blandos, majestuosos. Tengo que descansar unos segundos, debido el extasis, por el cual perfectamente podría contraer síndrome de Stendhal, solo con ver esas montañas a mi paso.

Camino entre ellas para llegar a descubrir mi objetivo. Allí, al fin, veo tu rostro, igual que el de un ángel dormido. Respirando plácidamente y sin apenas movimiento. Me acerco a tu oreja y te susurro “Raquel!” De repente abres tus grandes ojos negros y me miras entre la oscuridad. Yo vuelvo a ser grande de nuevo, y estoy durmiendo a tu lado. Me dices “No vas a creer lo que acabo de soñar, salias tú!” “No tengo ni idea” te respondo, sonriéndote.


A tu vera

Tu dulce voz suena detrás mía, rompiendo cariñosamente el silencio de la calle. Me giro y ahí estas, mis pupilas se dilatan al verte, mi corazón se acelera al sentirte cerca. Huelo tu perfume cuando te acercas a mi. No existe olor mas placentero en este mundo. Y no por el olor en si, si no por ser el aroma que tengo asociado a ti. Te miro de arriba a abajo y te encuentro increíble, deslumbrante como siempre. Cuando mis ojos llegan a tu cara se entrecruzan nuestras miradas. ¿Quien podría cansarse, o si quiera acostumbrase a esa sensación? Todo se borra, se para el mundo, solo están tus ojos, grandes e igual de negros que la noche, mirándome. Mirándome a mi… y que feliz soy.

Te acercas con un paso corto hasta estar pegada a mi. Lo haces con la serenidad que te caracteriza. Cualquiera podría pensar que debajo del abrigo llevas dos alas de ángel escondidas, tal es el cariño que despiertas con tus gestos. Mientras acercas tu cara a la mía para darme un beso podría morir de tanta felicidad. Tantas dudas, tantos problemas, tantos sinsentidos de esta vida se eliminan en esos instantes en los que avanzas hacia mi boca y me besas tiernamente. Y es que si hay algo más suave que tus labios, no quiero saberlo. Estoy seguro que no le esta permitido al hombre mortal conocer más placer que sentir un beso tuyo con amor.

Te tapas con el abrigo y pones cara de tener frio. Te abrazo y bajamos la calle, mientras pienso que todo esto es un sueño. Que simplemente me dormí una noche y mi desarrollada imaginación esta dibujando en mi cerebro a la más increíble y cariñosa de las mujeres. Ojala nunca despierte.


Andando solo

La noche pesa sobre mis cansados hombros. Mis pies, aun cansados por el día que acaba de morir, me siguen trayendo donde yo deseo. Las olas rompen a los lejos y se confunden con la noche, agujereada solo por las estrellas. Estoy solo. Un amigo me acompaña en mi paseo nocturno, pero estoy completamente solo. En otras ocasiones de mi vida hubiera deseado dormir al sentir esta sensación, volver al vientre de mi madre, donde todo era calor y protección… pero hoy no.

Siento cierto placer al sentir el gélido toque del viento, que cruza el paseo como único transeúnte aparte de mi camarada y yo. Es bastante curioso, ese sentimiento de lucha que te invade cuando las cosas que se supone que te tendrían que reconfortar, se vuelven contra ti. Somos unos seres orgullosos, sin duda. Seria normal yacer herido, como si de la más profunda herida se tratase, pero nuestro cerebro algunas maravillosas veces exige resistirse.

Y así, agradezco alguna gota de lluvia aislada, precedente de tormenta, que cae sobre mi cabeza mientras vuelvo a mi cálido hogar. Mientras siento el eco de mis pasos entre edificios dormidos y exhalo un hilo de humo por mi nariz. Como un soldado que se enorgullece de sus cicatrices, como un niño que se cree un gran héroe, como un felino que levanta la cabeza ante cualquiera… Como un chico solitario, sin más.


¿Cómo sería vivir el sueño despierto de todos los días?

Paolo Nutini me despierta un frío martes. Me siento cansado y enfermo, algo me falta en el día a día… Me voy para el bar otra vez con Kaotiko, dicen que nos vamos a drogar, yo no lo sé. Allí me encuentro con Mana, están bebiendo para olvidar, pero lo único que hacen es emborracharse para recordar. En el bar, Harry McClintock canta una bonita canción sobre unas montañas lejanas que me parecen el paraíso. Tal vez eso es lo que me decía Paolo que me faltaba, cojo los bártulos y me voy. Lamentablemente me encuentro en una retención en medio de la autopista dirección las montañas. Pero no pasa nada, Violadores de Verso han venido conmigo, y me enseñan a apreciar la ciudad, llena de cláxons, y me explican que puede haber paz en mágica soledad de un atasco. Cuando se bajan del coche me bajo yo también, y cojo una moto que había tirada en medio del arcén para volver a la ciudad. De repente veo pasar a Steppenwolf, pongo el motor en marcha y me meto entre los coches, buscando aventuras o lo que se me cruce por el camino.

Llego al Downtown, en lo más profundo de la urbe, y me encuentro con Petula Clark. Tenia razón, sin duda, es muy difícil sentirse solo aquí. De repente pasa algo increíble. Nada mas dejar la moto e incorporarme a la calzada pasa un chica preciosa, muy particular, y yo, estupefacto, me veo a mi mismo convertido en un peluche. Ella me coge, me tiene tiernamente entre sus pechos, y sigue andando. De pronto ahí estoy, firmado, sellado y entregado, era suyo. O al menos eso se le oía decir a Stevie Wonder desde dentro de un bar. Entonces llegamos a su casa y yo le pido ayuda a Louis para decirle que si pudiera pasar aunque fuera una hora con ella esta noche sería maravilloso, pero como aun no había anochecido, simplemente me tumba en la cama y se acuesta a mi lado.

Pero algo malo pasa. Me rompo. Lou Reed cumple su promesa y me vuela los sesos. La chica no tiene más remedio que dejarme en la calle, todo deshilachado. Oscurece… Jim Morrison me coge de un brazo y me lleva consigo. Me habla de un triste final, y me dice que soy su único amigo. Intento consolarle, pero todo se vuelve más y más oscuro… Cada vez estoy mas cansado… Mis ojos se cierran del todo… y de repente, ¡Chas! Las puertas del tren se abren y la luz me ciega, se oye a todo la multitud que baja del tren y una mecánica voz de fondo ¿Que coño pasa? ¿Ya se me ha acabado la mierda de batería del mp3? Me cago en la puta.


Ya nunca volverá ser tan bonito

Ya nunca volverá a ser tan bonito como la primera vez que me hablaste. Ya nunca volverá a ser tan bonito como la primera vez que insinúe que me gustabas. Ya nunca volverá a ser tan bonito como cuando vi tu cara en una foto por primera vez. Ya nunca volverá a ser tan bonito como cuando me saludaste a tiempo real por el chat.

Ya nunca volverá a ser tan bonito como cuando comenzamos a tontear. Ya nunca volverá a ser tan bonito como cuando te escribí que te quería por primera vez. Ya nunca volverá a ser tan bonito como cuando oí tu voz por primera vez. Ya nunca volverá a ser tan bonito como los instantes previos a verte. Ya nunca volverá a ser tan bonito como cuando te vi por primera vez. Ya nunca volverá a ser tan bonito como la primera vez que me miraste fijamente. Ya no nunca volverá a ser tan bonito como verte andar hacia mi por primera vez.

Ya nunca volverá a ser tan bonito como cuando me abrazaste y sentí tu piel por primera vez. Ya nunca volverá a ser tan bonito como cuando me miraste a los ojos con intención de besarme por primera vez. Ya no volverá ser tan bonito que cuando nos dimos nuestro primer beso. Ya nunca volverá a ser tan bonito como aquel viaje de tren. Ya nunca volverá a ser tan bonito como cuando estuve por primera vez dentro de ti.

Ya nunca volverá a ser tan bonito… Y eso aun le da más belleza, cosa que casi parecía imposible de suceder.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.